lunes, 17 de marzo de 2014

Venezuela que está encabronada y el poder, que la pellizca.

 Como bien sabe todo venezolano, si por una cosa se caracterizaba el ex-presidente de la República, Hugo Chávez Frías, era por hablar. No obstante, la cuestión de la violencia hacía que éste atentara contra su locuacidad natural. La inseguridad siempre fue el gran tabú del chavismo. Quizás la falsa intuición promovida desde sus filas de líder carismático lo mantenía al margen de tematizar un problema tan delicado y que ponía en duda la legitimidad de su gobierno. Es con el actual presidente, Nicolás Maduro, que la inseguridad se plantea públicamente desde la élite del poder gubernamental. No obstante, el resultado fue un proceso de excusaciones que rayan en lo ridículo. Se acentuó con especial ahínco dos excusas: 1) La violencia es un problema mundial. 2) La violencia es culpa de la televisión y los videojuegos. Sobre esto no hay mucho que decir. Que la violencia sea un problema mundial es una cuestión bien sabida, y no sólo es un problema mundial, sino histórico. Está en manos de los diferentes gobiernos hacer políticas eficientes que puedan controlar este problema. Es obvio que Venezuela no es el caso si consideramos el aumento anual de víctimas de la violencia. Ahora, con respecto a la televisión y los videojuegos, bastará decir que no nos comparamos en consumo de éstos con otros muchos países que, a diferencia de nosotros, han tenido políticas efectivísimas en cuestión de seguridad y garantías de vida ciudadana. Es más, el uso de espectáculos de violencia simulada, es una de las herramientas más antiguas de los pueblos para calmar la pulsión violenta de los hombres.

 No faltará quien diga que el problema de la inseguridad del país es un problema eminentemente ciudadano, cultural, ético, existencial, que el cambio está de parte de la ciudadanía, etc. De alguna forma, e incluso, en su forma crucial, es así. No obstante, es justamente por eso que es un problema político. Si bien la culpa de un homicidio es siempre del homicida, es responsabilidad del gobierno administrar esas culpas buscando generar justicia. Que más del 90% de las muertes violentas en el país sean impunes, deja en evidencia que hay un problema de estructura política. Cuando ésta se genera como forma de garantizar la vida de los hombres, es sobre la base de que hay una tendencia del ciudadano, o del sujeto en general, a ser peligroso para los otros. Quitar la responsabilidad al gobierno de la violencia de los ciudadanos es desconocer el origen mismo de la construcción política. Esta postura es particularmente preocupante cuando la toman algunos de los funcionarios del estado, ya que admiten tácitamente que no tienen las herramientas para hacerse cargo de su labor principal. Se rinden ante una espontaneidad caótica, esperando que ella misma se autorregule milagrosamente.

 Sobre todo esto hay mucho que meditar, investigar y escribir, sin embargo, es pertinente brindar este corto escrito en esta época de manifestación pública de descontento. Mucho se le ha reprochado a los estudiantes que hoy protestan el que sus salidas no gozan de contenido político, y puede que sea cierto. Empero, la indeterminación de las protestas en Venezuela es un reflejo de esta carencia primordial, la ausencia de política. Esa indeterminación de la protesta intenta articular, entre cantos, concentraciones y marchas, una solicitud legítima: la de que se haga con urgencia una revalorización de la vida.

 La cuestión es creo yo, usar creatividad, inteligencia y fuerza para generar protestas potentes sin dejar de ser políticas. No imitar a la barbarie haciendo cosas de su talante, ni caer en lo dogmático alejándose de toda autocritica, viendo al estado como un todo sin nada que lo emplace. 


sábado, 8 de marzo de 2014

¡Feliz día!



De parte de google éste vídeo, y de mi parte desearles un feliz día, aunque algunas veces puedan ser un dolor de cabeza, algo que sí son siempre es ser necesarias. 

jueves, 6 de marzo de 2014

A raíz de la reciente crisis en Crimea...





Al leer las declaraciones de Mr. Putin sobre la actual crisis en Crimea no pude evitar recordar éste vídeo, jajaj sin duda atraparon su personalidad y naturaleza.  

¿Qué tan lento es el Internet en Venezuela?

En la gesta diaria del venezolano existe un vox populi, que se ha extendido a tal punto de que casi parece un hecho normal, como que si su naturalidad fuese funcionar así, se trata, de la conexión a Internet, se dice que es lento y deficiente, pero más allá de lo que se dice ¿Se puede cuantificar tal lentitud, en perspectiva se puede decir que tan lenta es nuestra conexión? Pues resulta que existe una empresa encargada de esto (Next index explorer de Ookla), que se encarga de cuantificar las velocidades de descarga en los países y sin ninguna sorpresa les comento que ocupamos uno de los últimos lugares en ese ranking. La situación choca con la tendencia global de alto consumo de datos por parte de los usuarios de los servicios de telecomunicaciones de la cual no ha escapado el país.

Veamos pués como estamos con respecto a algunos de nuestros vecinos. 


Observe que en el caso más alejado, Chile, tiene una velocidad de descarga 7.22 veces mayor que la que disfrutamos en nuestro país. Y el caso más cercano es Argentina,que de hecho comparte ideologías con nuestro país, su velocidad de descarga es 2.81 veces mayor que la nuestra. 

Inclusive, si vamos más allá y nos comparamos con países que están sufriendo o sufrieron una guerra todavía estamos por debajo.


Claro, que ésta ultima comparación sería un tanto injusta porque mientras países como Chile, Argentina, Brasil y Venezuela tienen respectivamente un 58,6%, 68,0%, 45,6% y 42,1% de inserción del Internet en su población, Libia tiene un 5,1%. Esto sería algo como que en Venezuela cada 4 de 10 persona tiene acceso a Internet, en Argentina 7 de cada 10 y en Libia solo 5 de cada 100 habitantes. 

El problema no solo radica en la velocidad sino también en el costo del servicio, pues posemos uno de los servicios más caros en toda la zona. Por ejemplo En TimeWarner Cable, en EUA, una conexión de 2Mbps (la mínima para ellos) cuesta $15, cuando Cantv cobra 25 dólares más por el mismo servicio. Esa misma empresa oferta su servicio más rápido y costoso, el de 50Mbps, por 65 dólares mensuales, casi lo que cobran en Venezuela por una conexión de apenas 3Mbps.

Uno podría preguntarse ¿Ajá pero es solo Cantv quién ofrece servicio a Internet y las otras operadoras que son privadas qué?

La respuesta al igual a la de otros sectores es que las empresas privadas han estado afectadas por los retrasos de Cadivi y la bajada en la prioridad del sector telecomunicaciones para las inversiones. Actualmente solo se importa maquinaria y materiales para hacer mantenimiento a las redes, no así para construir y crear sistemas más robustos, rápidos y competitivos.
Comparación del crecimiento por países (Chile, Brasil, Argentina, Colombia, Venezuela)

Aunque en mi país debido a los recientes hechos de violencia comentar esto puede resultar un banalidad, quise de todas formas realizar el articulo para contextualizar la reciente declaración del ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación donde muestra cifras y dinero invertido.

Por otro lado, con esas tarifas es comprensible que Cantv además esté produciendo dividendos que se usan para pagar deudas de otras áreas del sector público y programas sociales. 
Mi pregunta y se las dejo a ustedes es ¿Cantv debería pagar las deudas del estado ajenas a su competencia? ¿El estado no tiene el suficiente dinero  para pagar sus deudas y programas sociales?  ¿Por qué Cantv tiene que cohibirse de ampliar infraestructura en pro de aliviar la deuda estatal? Sea como fuese es el mismo caso de la otra estatal Pdvsa.

A propósito les dejo un Top seven de los ISP venezolanos 



martes, 4 de marzo de 2014

¿Realmente la Google Play está cobrando en bolívares?

Para mi grata y fugaz sorpresa, ayer justo cuando estaba viendo los precios de alguna que otra app, noto que estos están marcados en bolívares (mi moneda local) mi impulso inicial al ver los precios (muy módicos)  fue el de comprar toda app que viera, pero poco a poco me fue invadiendo la razón de que tal cosa no podría ser posible y ya con algo incredulidad y suspicacia decidí investigar la razón de esto y si era verdad que la Google play estaba ofreciendo contenido pagable en mi moneda local.

  
   ¿Entonces, realmente puedo pagar con bolívares?
 La respuesta corta es no, y la explicación es la siguiente; sucede que desde el 11 de febrero la Google Play está mostrando a los venezolanos (y en otros 24 países) los precios de las aplicaciones en moneda local, lo cual es una gran noticia, para esos otros 24 países.

En Venezuela no pasa de mostrar el precio en nuestra moneda local, pero no podemos pagar realmente en bolívares, puesto que al introducir nuestra tarjeta de credito se debitará el equivalente en dólares de nuestro Cupo Cadivi.


Ya va, ¿Pero la noticia oficial de Google no dice que en 25 países cobrará en moneda local?
Sí, pero resulta que en esa lista, sólo Venezuela tiene control de cambio.


ajá, y ¿Cómo están funcionando los pagos entonces?

Pues sencillo, se muestra el precio en bolívares, pero al pagar, el cobro se hace en dólares, debitados de tu Cupo Cadivi Electrónico. 

Por ahora no hay otra alternativa para pagar en bolívares. Y en un futuro dependerá de si eliminan el control de cambio o flexibilizan la ley de ilícitos cambiarios.  

El panorama no es alentador pues es difícil que alguien decida gastar sus escasos $300 anuales en aplicaciones, lo cual fomenta la piratería y por consiguiente que los desarrolladores no creen apps para el comercio venezolano.

Y por cierto, el precio a pagar fluctúa con el precio del dolar que diga el SICAD, Google para calcular el precio en bolivares usa la base de datos del BCV y el banco tarda varios días en actualizar esos datos, ocurriendo que lo que aparezca en la Google play no sea siempre lo que nos van a descontar en bolívares de nuestra tarjeta de crédito.