jueves, 31 de julio de 2014

Falsos árboles de plástico.

Su verde regadera de plastico, para su falso arbol de goma chino en la falsa tierra de plastico.
Ella parece real, la tomé como real.
 ...Si pudiera ser quien tú quisieras, todo el tiempo.
Vaya, la fastidiamos. Todo pareciese irse a la mierda.

martes, 17 de junio de 2014

"Llegará el día en el que te sientas segura y feliz, y de repente, cuando menos te lo esperes, toda ese alegría se convertirá en cenizas en tu boca"

domingo, 6 de abril de 2014

Una sociedad estancada.


El fenómeno que experimenta Venezuela, toda la teoría socialista, donde constantemente se habla bajo contextos sociales, de la redistribución de los bienes de forma "justa" termina siendo una narrativa que solo beneficia a los empresarios prebendarios y los dirigentes sindicales corruptos que van ahogando la actividad económica en una carrera enloquecida por apoderarse del fruto del trabajo de los demás. Ayn Rand recurre sistemáticamente a la palabra saqueo y saqueadores, para describir a aquellos que usan el monopolio de la fuerza del Estado para, siempre bajo argumentos de solidaridad social, apropiarse del ingreso de la gente productiva. Y es que si son pocos los que producen y muchos los que consumen y, encima, a los pocos que producen el Estado los agobia con impuestos, regulaciones, extorsiones y demás medidas compulsivas, el sistema económico termina colapsando. En el momento que no queda nadie para producir los burócratas entran en desesperación dado que ya no tienen cómo conseguir recursos para "redistribuirlos solidariamente" ya que los que producían se cansaron de ser saqueados. Es más, los corruptos entran en pánico porque tampoco tienen a quien "sobornar" ante la ausencia de producción.

Quien viva en la Venezuela del chavismo y por extensión del madurato, tal vez coincida conmigo, que hoy Venezuela tiene una fuerte coincidencia con el libro Rebelión del Atlas de Ayn Rand. La burocracia ahoga la capacidad de innovación de la gente productiva con múltiples y arbitrarias regulaciones. A diario nos enteramos de escandalosos casos de corrupción, el dinero no fluye a los que se esfuerzan y producen y el Estado utiliza cuánto medio tiene a su alcance para destruir empresas, o bien ahogarlas financiera y económicamente mediante controles de precios para luego estatizarlas con el objeto de beneficiar a unos pocos amigos del poder o simplemente para vengarse de quienes no piensan como los gobernantes.

Hoy, el venezolano siente que no tiene caso ahorrar para el futuro. No visualiza un mediano y largo plazo que le permita planificar su desarrollo. Se limita a levantarse todas las mañanas y ver cómo puede hacer para sobrevivir.

¿Por qué ocurre esta situación de angustiante incertidumbre? Porque el Gobierno, por las razones que fueran, se ha transformado en una cuadrilla de demolición de la economía y ante cualquier opinión contraria, amenaza con avanzar con la máquina topadora para dejar más escombros, regulando, presionando, prohibiendo, etc.

En nombre de la solidaridad social se destruyeron la industria ganadera y láctea, de siembra y cultivo. Venezuela importa hasta los granos de frijol negro (caraotas) algo que resulta hasta inverosímil. 

¿Qué otra cosa sino saqueo son los US$ 20.000 millones de dólares que se han desaparecido de Venezuela a manos de CADIVI? El monto fugado es casi equivalente al total de depósitos del sector privado en el sistema financiero. ¿Cuántos créditos podrían darse hoy a tasas más bajas si el Gobierno no hubiese destruido la seguridad jurídica con sus constantes avances sobre la propiedad privada?

Con las cuentas fiscales haciendo agua, ¿quién va a animarse a traer sus ahorros a Venezuela si sabe que se lo pueden confiscar en cualquier momento bajo el argumento de la soberanía nacional y las políticas redistributivas? 

Dicho en otros términos, nuestro problema económico es sólo un emergente de valores totalmente distorsionados por los que el trabajo y la inversión han dejado de ser recompensados para ser castigados.

lunes, 17 de marzo de 2014

Venezuela que está encabronada y el poder, que la pellizca.

 Como bien sabe todo venezolano, si por una cosa se caracterizaba el ex-presidente de la República, Hugo Chávez Frías, era por hablar. No obstante, la cuestión de la violencia hacía que éste atentara contra su locuacidad natural. La inseguridad siempre fue el gran tabú del chavismo. Quizás la falsa intuición promovida desde sus filas de líder carismático lo mantenía al margen de tematizar un problema tan delicado y que ponía en duda la legitimidad de su gobierno. Es con el actual presidente, Nicolás Maduro, que la inseguridad se plantea públicamente desde la élite del poder gubernamental. No obstante, el resultado fue un proceso de excusaciones que rayan en lo ridículo. Se acentuó con especial ahínco dos excusas: 1) La violencia es un problema mundial. 2) La violencia es culpa de la televisión y los videojuegos. Sobre esto no hay mucho que decir. Que la violencia sea un problema mundial es una cuestión bien sabida, y no sólo es un problema mundial, sino histórico. Está en manos de los diferentes gobiernos hacer políticas eficientes que puedan controlar este problema. Es obvio que Venezuela no es el caso si consideramos el aumento anual de víctimas de la violencia. Ahora, con respecto a la televisión y los videojuegos, bastará decir que no nos comparamos en consumo de éstos con otros muchos países que, a diferencia de nosotros, han tenido políticas efectivísimas en cuestión de seguridad y garantías de vida ciudadana. Es más, el uso de espectáculos de violencia simulada, es una de las herramientas más antiguas de los pueblos para calmar la pulsión violenta de los hombres.

 No faltará quien diga que el problema de la inseguridad del país es un problema eminentemente ciudadano, cultural, ético, existencial, que el cambio está de parte de la ciudadanía, etc. De alguna forma, e incluso, en su forma crucial, es así. No obstante, es justamente por eso que es un problema político. Si bien la culpa de un homicidio es siempre del homicida, es responsabilidad del gobierno administrar esas culpas buscando generar justicia. Que más del 90% de las muertes violentas en el país sean impunes, deja en evidencia que hay un problema de estructura política. Cuando ésta se genera como forma de garantizar la vida de los hombres, es sobre la base de que hay una tendencia del ciudadano, o del sujeto en general, a ser peligroso para los otros. Quitar la responsabilidad al gobierno de la violencia de los ciudadanos es desconocer el origen mismo de la construcción política. Esta postura es particularmente preocupante cuando la toman algunos de los funcionarios del estado, ya que admiten tácitamente que no tienen las herramientas para hacerse cargo de su labor principal. Se rinden ante una espontaneidad caótica, esperando que ella misma se autorregule milagrosamente.

 Sobre todo esto hay mucho que meditar, investigar y escribir, sin embargo, es pertinente brindar este corto escrito en esta época de manifestación pública de descontento. Mucho se le ha reprochado a los estudiantes que hoy protestan el que sus salidas no gozan de contenido político, y puede que sea cierto. Empero, la indeterminación de las protestas en Venezuela es un reflejo de esta carencia primordial, la ausencia de política. Esa indeterminación de la protesta intenta articular, entre cantos, concentraciones y marchas, una solicitud legítima: la de que se haga con urgencia una revalorización de la vida.

 La cuestión es creo yo, usar creatividad, inteligencia y fuerza para generar protestas potentes sin dejar de ser políticas. No imitar a la barbarie haciendo cosas de su talante, ni caer en lo dogmático alejándose de toda autocritica, viendo al estado como un todo sin nada que lo emplace. 


sábado, 8 de marzo de 2014

¡Feliz día!



De parte de google éste vídeo, y de mi parte desearles un feliz día, aunque algunas veces puedan ser un dolor de cabeza, algo que sí son siempre es ser necesarias. 

jueves, 6 de marzo de 2014

A raíz de la reciente crisis en Crimea...





Al leer las declaraciones de Mr. Putin sobre la actual crisis en Crimea no pude evitar recordar éste vídeo, jajaj sin duda atraparon su personalidad y naturaleza.